jueves, 6 de octubre de 2011

“No te avergüences de ser humano, ¡enorgullécete!" (Tomas Tranströmer, Nobel de Literatura 2011)


Ya está. Tomas Tranströmer es el Premio Nobel de Literatura. Por fin un poeta. Un gran poeta místico, profundo y secular. No hay otro modo de ser poeta, con Nobel o sin él. Ahora, a leerlo. Que es lo que necesita Tranströmer y todos los poetas. Siempre pensé que cómo en la era del blog y de Twitter no hagamos de sus versos un constante recuento de amor, de vida, de gozo, de furia, de pasión, de dolor, de reflexión... En fin, a leer a Tranströmer... 

ARCOS ROMANOS

En la grandiosa iglesia romana los turistas se aprietan
en la penumbra.
Arco tras arco y sin panorámica.
Algunas llamas de cirios titilan.
Un ángel sin rostro me envuelve
Y me susurra a través de todo el cuerpo:
“No te avergüences de ser humano, ¡enorgullécete!
Dentro de ti se abren arco tras arco infinitamente
Nunca serás perfecto, y así es como debe ser.”
Me cegaron las lágrimas.
Y fui empujado a la plaza ardiente de sol
junto a Mr. y Mrs. Jones, Herr Tanaka y Signora Sabatini
Y dentro de todos ellos se abrieron también arco tras arco infinitamente.

(Del poemario "Para vivos y muertos", Hiperión, 1992. Traducción corregida).