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miércoles, 18 de julio de 2012

Los editores de libros de textos, en pie de guerra


La primera valoración de ANELE apunta a pérdidas que, aún tirando a la baja, alcanzan los 75 millones de euros para el sector editorial por los “recortes” del Gobierno a la enseñanza, 15 por la paralización a última hora de las nuevas titulaciones de FP, además de otros 60 por la eliminación de la reforma de 4º de ESO para el próximo curso y los cambios en el temario de la condenada “Educación para la Ciudadanía”. 

JUAN CARLOS RODRÍGUEZ
Que el sistema educativo tiene carencias y necesita mejorarse es una evidencia para todo el sector de la enseñanza, incluido los editores de libros de texto. Tan evidente como que “necesitamos un marco educativo estable y si no se quiere hablar de pacto, al menos tengamos una legislación que de seguridad. Porque cambiar las leyes de educación cada dos por tres es insostenible.

Nadie piensa que podamos estar cada cuatro años, según la alternancia política, cambiando el sistema de educación. Además de ser una locura, no tiene explicación”, afirma José Moyano, el presidente de la Asociación Nacional de Editores de Libros y Material de Enseñanza (ANELE). Moyano responde así a los “recortes” del Gobierno de Mariano Rajoy en la enseñanza, que prácticamente avanzan el nuevo sistema educativo que culminará con una nueva ley orgánica que, en principio, el Ministerio de Educación quiere que entre en vigor para el curso 2013-2014. 

Pero las consecuencias para los editores de las Medidas urgentes de racionalización del Gasto Público en el ámbito educativo son inmediatas. Con dos frentes abiertos que anulan decisiones del Gobierno de Rodríguez Zapatero para el próximo curso: la anulación en la práctica de los nuevos módulos de Formación Profesional y la suspensión del renovado 4º de ESO, a la que se suma, además, un tercero que va complicándose cada día que pasa: la modificación del currículum de la asignatura de “Educación para la Ciudadanía”, que se podría quedar sin manuales este próximo curso. 

Los tres frentes suponen un serio revés para las 42 empresas editoras –entre ellas, Anaya, Santillana, SM o McGraw-Hill– que dan trabajo a 17.000 personas y representa el 98 % del sector. Los nuevos manuales de FP ya estaban listos para ponerse a la venta en septiembre. Moyano admite quince millones de pérdidas sólo con los libros de FP ya impresos y valora en unos 60 millones de euros los que provocará la suspensión de 4º de ESO –curso en el que se habían incorporado tres nuevas asignaturas entre las optativas, aunque no se habían llevado a imprenta–, que aún no se ha hecho de modo oficial, dado que el Consejo de Ministros todavía no ha publicado el decreto-ley de paralización. “No es que haya incertidumbre. Es que no saben cómo van a abordar ese curso. Lo que de momento han dicho que quieren hacer lo puede decir cualquier persona de la calle aunque no tenga ni idea del sistema educativo”, manifiesta Moyano. 

José Moyano, presidente de Anele
Tampoco se sabe qué va a ocurrir con los manuales de “Educación para la Ciudadanía”, asignatura condenada por el nuevo Gobierno pero que, de momento, no puede cambiar de nombre al anunciado de “Educación Cívica y Constitucional” hasta que no reforme la actual Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación (LOE), como muy pronto en 2013. Lo que sí está cambiando es el currículum de la asignatura –actualmente, en fase de borrador–, lo cual significa que para el próximo curso cambiará el temario y los manuales. 

Sin embargo, avanzado el mes de mayo, Moyano había podido ver un borrador, aunque había recibido la promesa de que tendrían el texto curricular, primero el 19 de marzo, y después antes del 8 de mayo [al cierre de esta edición, aún no lo habían recibido]. "Vamos fuera de plazo –insiste Moyano–. Si son cambios puntuales, terminológicos como dicen, y en donde se aborden más temas constitucionales, quizás podríamos llegar. Pero tan sólo si se eliminan capítulos completos y se añaden otros. En gran parte tendría que ser el libro actual. 

El Ministerio había quedado en comunicarnos estos días los currículum definitivos. Además, hay que tener en cuenta que después deben incluirse las modificaciones que legalmente pueden hacer las comunidades autónomas en los contenidos del currículum, de entre un 35 y un 45 por ciento, según tenga o no lengua propia. Si se retrasan más es probable que no haya libros de texto para esta asignatura”. [...]

En el nº 265 (Junio 2012) de Delibros. Texto íntegro sólo en la edición en papel.

martes, 29 de mayo de 2012

Cultura confía en la “aceleración del mercado español” del ebook en 2012



“2011: Se inicia el despegue del libro digital en España”. Esa es la perspectiva desde la que parte el segundo informe Situación actual y perspectivas del libro digital en España, publicado por el Ministerio de Cultura el pasado 28 de marzo. Con el subtítulo de “La producción española de libros digitales y su distribución y venta en la red”, el Observatorio de la Lectura y el Libro ofrece una “aproximación global” de 81 páginas a la realidad del e-book en nuestro país. 

Y lo hace analizando cómo “la llegada de Apple, la irrupción de Amazon en el mercado español y el importante avance de la industria española del libro en su estrategia digital, en especial en los últimos meses, hacen de la oferta de contenidos y su distribución en España uno de los temas de mayor trascendencia en el ámbito del libro en estos momentos”. Tanto que la conclusión final a la que llega el informe es que “todo hace pensar que a lo largo del presente año se producirá una importante aceleración en el mercado español”.

No obstante, advierte que “a la hora de extender el fenómeno del libro digital entre la población española y facilitar una mayor competitividad del libro digital español en el mercado nacional e internacional” es necesario resolver dos “factores relevantes”. Primero, la lucha antipiratería: “El establecimiento de un marco más seguro y estable de protección de la propiedad intelectual paralelo a la búsqueda de alternativas tecnológicas”. Y, segundo, unificar el IVA entre el libro en papel y el digital o, como dice el informe, “la equiparación del régimen fiscal de ambos formatos”.


El análisis ministerial deja claro, ya desde su introducción, que “a pesar de la aún tímida cuota de facturación del ebook en nuestro país, los principales datos oficiales sobre lectura digital y sobre la actividad editorial en España ponen de manifiesto la apuesta cada vez más firme por parte de lectores y editoriales por este formato. Más de la mitad de los españoles lee ya contenidos digitales”. En este amplio capítulo introductorio analiza el mercado digital para avanzar algunas de las abundantes conclusiones que contiene el texto. 
Por ejemplo: “El ebook, aún no acaparando grandes cifras, evoluciona a paso lento pero continuado, con un 6,8% de lectores –un 5,3% en 2010–, un porcentaje que se eleva hasta el 13,7% en el caso de los jóvenes de entre 14 y 24 años”. A la vez que relaciona cifras como éstas, de un mercado aún incipiente, con valoraciones contundentes: “La lentitud del sector editorial en español respecto a otros mercados, especialmente anglosajones, unida a la potencialidad de la lengua española, hace del mercado del libro digital en español un objetivo muy atractivo para las principales plataformas internacionales. Esta ralentización viene motivada no solo por las negociaciones con autores, traductores y agentes literarios en España, sino en especial por la necesidad de encontrar modelos sostenibles que permitan mantener la rentabilidad del libro en papel”. [...]
En el nº 264 (Mayo 2012) de Delibros. Texto íntegro sólo en la edición en papel.

¿Ha cambiado Amazon el modelo editorial español?


España fue el décimo país en el que Amazon, líder mundial de venta electrónica de productos de cultura y ocio, inauguró web propia después de Estados Unidos, Canadá, Francia, Alemania, Japón, Reino Unido, Italia, Austria y China. Algo más de seis meses después, el balance es, a priori, más que positivo. “Nunca hemos lanzado un sitio con tanto catálogo ni hemos acelerado tanto en tan poco tiempo para ampliar la oferta como en España”, según afirmó François Nuyts, nuevo director de Amazon.es, poco después de estrenarse en su nuevo cargo en febrero.

Jorrit Van der Meulen, vicepresidente de Amazon Kindle Europa, señaló a principios de abril durante la presentación de los nuevos Kindle Touch Wi-fi y 3G para el mercado español: “Nuestras dos filiales más recientes, España e Italia, crecen muy rápidamente y están superando nuestras expectativas iniciales”. ¿Cuáles eran esas expectativas? Van Nuyts ha afirmado que “queremos convertirnos en el sitio de comercio electrónico preferido de los españoles”. No hay datos que avalen si ese horizonte es ya una realidad. No lo parece aún. El propio Van Nyts habla de tres objetivos inmediatos: “Incrementar la selección de artículos que ofrecemos, bajar los precios y mejorar aún más si cabe el servicio de entrega”. Lo que es seguro es, si es que había dudas, que Amazon va a por todo en España.

La implantación de la web española de la todopoderosa Amazon en el comercio electrónico no ha sido –ni sigue siendo– un camino tan fácil como esperaba la multinacional norteamericana. El “desembarco” aún no ha acabado. Sin embargo, ya figuran en su haber algunos hitos, como el que el Ministerio de Cultura no duda en otorgarle: “La entrada de Amazon en el mercado español de libros digitales está agilizando la reconversión de las editoriales y librerías españolas. Dicha reconversión se ve también impulsada por los cambios de tendencia del consumidor y la creciente toma de conciencia desde sector del libro respecto a la transformación del negocio editorial”, según la segunda edición del informe Situación actual y perspectivas del libro digital en España, publicado a finales de marzo.

Nuys, director de Amazon.es
Es cierto que la irrupción de Amazon en el mercado del ebooks en España, sin duda, ha forjado el aumento de la oferta de títulos ante su agresiva política de firma de contratos para la adaptación de títulos ya existentes al formato Kindle, así como la digitalización de un mayor número de obras por parte de las editoriales (20.119 títulos, según el ISBN, en 2011, un 55% más que en 2010) y la mayor venta de ejemplares digitales. Por otra parte, los gurús españoles de Internet alaban que Amazon.es esté contribuyendo a darle el prestigio que no tenía a la compra electrónica.

¿Qué ofrece Amazon hasta ahora al lector? A comienzos de abril, la oferta suma ya 35.623 eBooks en formato Kindle, aún lejos de la cifra total de libros digitales que los editores españoles han lanzado al mercado, estimados en torno a los 44.000 títulos a finales de 2011 por la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE). Sobre cuántos de los títulos que ofrece son autoedición, de momento Amazon no aporta cifras. Lo que sí sabe –y así lo difunde el propio motor de búsqueda de la web española–, es que la oferta en cualquier formato en español en papel y digital alcanza los 740.409 títulos, de los que Amazon.es precisa que 622.987 son tapa blanda, 68.784 tapa dura, 2.612 audiolibros y, el resto, apenas un 5%, los 35.948 ebooks.


Esta decisión de multiplicar su oferta para el lector español suma también 36.884 títulos en catalán –tan sólo 8 audiolibros y 871 ebooks–, 8.213 en euskera –con únicamente 83 títulos electrónicos– y 3.318 en gallego –un audiolibro y 80 ebooks–. En definitiva, una oferta que en lenguas del Estado español se acerca a los 790.000 títulos. 

Las cifras digitales, en cualquier caso, no coinciden con exactitud con las incluidas por el Ministerio de Cultura en la segunda edición del informe Situación actual y perspectivas del libro digital en España, publicado a finales de marzo, si bien éste valora positivamente el aumento de eBooks en español y otras lenguas cooficiales en el mercado.“Aunque su peso en el conjunto del catálogo de Amazon alcanza sólo el 3%, el compromiso de ir incrementando paulatinamente los títulos en lenguas españolas parece cumplirse… y con creces: dos meses después de su lanzamiento asciende a más de 32.000 obras —30.699 en castellano y 1.332 en lenguas cooficiales— a las que se unen 1.034.119 en otras lenguas. En total, más de un millón de títulos accesibles desde un único punto”, señala el texto. [...]

En el nº 264 (Mayo 2012) de Delibros. Texto íntegro sólo en la edición en papel.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Dossier | El libro electrónico en cifras: Casi un millón de e-readers y “tablets”



El Panel del Libro de la Consultora GFK estima que 2011 acabará con 460.000 “tabletas” y 447.000 e-readers en España.
El número de libros digitales inscritos en el ISBN alcanzan los 13.118 títulos entre enero y septiembre, más que en todo 2010. El aumento supera el 40 por ciento, mientras descienden las altas en papel casi un 10%. 
La industria del libro ya no tiene vuelta atrás. El libro electrónico, ahora parece que sí, tomará las riendas del sector. Aún le queda recorrido, pero parece que esta vez su desarrollo y despliegue es definitivo. Lo hace en el momento justo en el que Ikea, la plenipotenciaria multinacional del mueble low cost, reforma el diseño de su más popular librería, el modelo Billy, porque, argumenta la empresa sueca, “ya no se usa para libros, sino para objetos decorativos”. El anuncio, anecdótico o no, coincidió con la puesta en marcha en España de la megalibrería digital Amazon.es, aunque, hasta navidades, sin venta de ebooks.

Quien sí los vende ya es la iBookStore de Apple en España, al igual que los pequeños editores reunidos en torno a la plataforma virtual Librosonlibro.es. La irrupción del libro electrónico –que más o menos arrancó en España hace dos veranos con la creación de Libranda, la distribuidora digital de los grandes grupos editoriales, con Planeta, Santillana, Random House Mondadori– representa un cambio sustancial en los sistemas de creación, producción, diseño, distribución y comercialización propios del sector. Las estadísticas sobre lectura digital y consumo de dispositivos hablan de un cambio de tendencia que está obligando a los editores a tomar posiciones, de modo definitivo, respecto al nuevo fenómeno, incluido nuevas vetas de lectura en e-streaming.

En la Feria Internacional del Libro, celebrada en Madrid, y en Fráncfort la conclusión ha sido, precisamente, ésta: por fin, va a despegar. De momento, según los datos de la Agencia del ISBN, entre los meses de enero a septiembre, ya se han alcanzado 13.118 títulos, más que en todo el año 2010. Esto significa que, extrapolando los datos a todo 2011, la edición de libros digitales ha crecido un 40%. “Vamos avanzando –puntualiza Antonio María Ávila, director ejecutivo de la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE)–, yo diría que la oferta ha aumentado pero la demanda sigue sin funcionar. No crece, al menos, en la misma proporción. De hecho, me atrevería a decir que vendemos más libros en el mercado norteamericano, sobre todo universitario, que en el mercado español. ¿El problema? Sigo pensando que no hay suficientes e-readers en el mercado y que siguen siendo muy caros”.


Según las cifras del Panel de Libros de la Consultora GFK en España, “al terminar este año nuestros hogares dispondrán de casi un millón de dispositivos portátiles aptos para la lectura de libros”. Los datos que aporta David Pemán, director del Panel de Libros de GFK, incluyen los datos reales del primer y segundo trimestre de 2011, más la estimación de los resultados del tercer trimestre. La proyección de esas cifras, según GFK, valora que en España el año 2011 finalizará con 460.000 “tabletas” y 447.000 e-readers en el mercado español. La explosión arrancó en las pasadas navidades, hace justo un año, cuando las ventas de tabletas (sobre todo, el iPad) y e-readers crecieron un 200% respecto a 2009.

La tendencia creciente coincide con el informe Hábitos de Lectura y Compra de libros en España 2011, realizado por la consultora Conecta para la FGEE y correspondiente al primer semestre de 2011. Según sus datos, el 3% de los entrevistados dijo tener un e-reader, un incremento del 75 por ciento comparado con 2010, en el que la cifra apenas apuntaba un 1,7%. Después del primer trimestre de 2010, la estimación de la FGEE apuntaba a la existencia de 300.000 e-readers en España, “tablets” incluidas. “Concedamos que en lo que va de año se han vendido 200.000 más, estaríamos hablando, como mucho, de 500.000 dispositivos lectores. Pero un millón me parecen demasiados. No me lo creo”, responde Ávila. [...]

En el nº 259 de la revista DELIBROS (Diciembre 2011) Texto completo en la edición en papel. Pág. 13 a 18

miércoles, 30 de noviembre de 2011

EL ISBN, entre 4 y 5 euros por número

Nueva web de la agencia del ISBN


El ISBN será de pago. Según las previsiones de la Federación de Gremios de Editores de España, la fecha señalada para iniciar el cobro a los editores era el 1 de julio. La fecha se aplazó hasta el 1 de octubre. Sin embargo, sigue sin entrar en vigor, una vez que ya se ha firmado el Convenio entre la FGEE, el Ministerio de Cultura y la Generalitat de Catalunya, única autonomía que tiene cedido los derechos del ISBN. No obstante, visto el retraso, no hay fecha para que el ISBN entre definitimente en vigor. En los próximos meses... 
Aunque la FGEE gestiona en España el sistema del International Standard Book Number desde el pasado 23 de diciembre, no será hasta octubre cuando comience a cobrar por la concesión del número creado internacionalmente para dotar a cada libro de un código que lo identifique. El retraso en la renovación del convenio de colaboración firmado entre el Ministerio de Cultura, la Generalitat de Catalunya –la única autonomía que tiene transferida la gestión del mismo– y la FGEE, en donde se incluyen las tarifas, no ha permitido iniciar el cobro el 1 de julio, como en un principio había anunciado el director de la agencia del ISBN, Miguel Jiménez.
Los precios, que no habían sido hecho públicos al cierre de esta revista, estarán entre los 4 y 5 euros por cada ISBN concedido, si bien cada editorial tendrá que comprar un bloque de diez códigos para ello, o sea, que éste estará en torno a 45 euros. En el caso de la compra de un bloque de cien o de mil, el precio se reducirá notablemente a los 2,5 euros, llegando, en este último caso, a alcanzar aproximadamente un euro por título. Sin embargo, el coste de un único número comercial será el mismo prácticamente que el bloque de diez, como sucede en países como Alemania y Gran Bretaña. La Agencia Internacional del ISBN obliga a la concesión de códigos a solicitantes individuales, pero si algún editor novel o editor-autor quiere publicar y vender un único libro su coste será, por tanto, sobre 45 euros.
Desde 1972 y hasta diciembre de 2010, el ISBN se concedía gratis en España por el Ministerio de Cultura. “Lo que ahora ha sucedido –explica el propio Miguel Jiménez– es que el ISBN ha pasado a estar gestionado por los propios editores, como sucede en todos los demás países de Europa. Se ha acabado esa etapa pública que tan sólo mantenía España y que era una anomalía. Porque el ISBN no tiene sentido bibliográfico, como mucha gente sigue pensando, sino tan sólo comercial, es decir, sirve para mejorar el comercio del libro”.

Jiménez es claro: “Cobramos porque es lo que se hace en toda Europa, pero también porque a partir del año que viene las subvenciones al ISBN por parte del Estado se acaban. Y el ISBN no deja de ser un servicio que debe pagar quien lo usa, y no, como hasta ahora, todos los españoles. No vamos a hacernos ricos, ni mucho menos. El ISBN lo concede una agencia internacional con sede en Londres y ésta sólo admite el cobro exactamente para cubrir los gastos de personal, oficinas y gestión informática derivados del servicio que se presta y siempre ajustados a las posibilidades económicas del país y la industria editorial. Y este será nuestro caso, sin duda. Somos, por tanto, una organización sin ánimo de lucro”.
De momento, la FGEE está haciendo una gran inversión en aplicaciones informáticas –y que superan los 100.000 euros– para que, entre otros objetivos, todas las solicitudes sean en papel, por correo electrónico o por vía telemática se paguen de modo electrónico por paypal o tarjeta de crédito. Desde la FGEE, en este sentido, se está promoviendo que sus afiliados, como cualquier otro editor, opte preferentemente por la vía telemática a través de la web y con un código de acceso para solicitar el código, para lo que tienen que darse de alta en www.agenciaisbn.es.
Según Jiménez, este trámite telemático, que será plenamente operativo con el pago electrónico, permitirá que el editor tenga en su poder el certificado con el código ISBN en apenas dos o tres horas. “Vamos a darle prioridad a la vía telemática, porque permite acortar mucho los tiempos y reducir los costes. Hay que tener en cuenta que si se hace la gestión por correo electrónico estamos tardando unas 48 horas, mientras que por correo ordinario o mensajería no podemos garantizar que el editor reciba su ISBN en menos de diez o quince días. Cuando cogimos el testigo del Ministerio en diciembre este trámite tardaba aproximadamente un mes”. [...]
En el nº 257 de la revista DELIBROS (Octubre 2011) Texto completo en la edición en papel

El editor deberá de hacer el depósito legal

Almacenes de la Biblioteca Nacional

La nueva Ley 23/2011, publicada el 30 de julio, moderniza la legislación del Depósito Legal, que en materia bibliográfica pasa de ser obligación del impresor a deber del editor. La nueva normativa incluye el depósito de los formatos electrónicos y las páginas web. Las autonomías deberán cambiar sus legislaciones antes del 30 de diciembre.
El Depósito Legal se moderniza. Por fin. El Congreso de los Diputados ha aprobado una nueva normativa de Depósito Legal, la Ley 23/2011, publicada en el BOE de 30 de julio, con un plazo de seis meses para su entrada en vigor. Esto significa que, a partir de esta fecha, las comunidades autonómas –que tienen transferidas las competencias en materia de depósito legal– tendrán hasta el 30 de diciembre para adaptar sus legislaciones a la ley recién aprobada. Dicho texto legal concede, además, un plazo de un año al Ministerio de Cultura para desarrollar mediante Real Decreto un reglamento para la constitución del nuevo depósito de publicaciones electrónicas, ya sean documentos digitales o páginas web.
Las novedades de la nueva ley, que desde 1983 venía ya reclamando el sector editorial, no afectan tan sólo a estos documentos intangibles –que, con esta norma, se integran en el depósito legal definitivamente–, sino que introduce varios cambios sustanciales que afectan a los usos de la industria del libro hasta el día de hoy. Sobre todo uno fundamental: la responsabilidad del depósito legal pasa del impresor al editor, cualquiera que sea el lugar en donde se imprima el libro. 
Antonio María Ávila
En segundo término, la ley reduce el número de ejemplares de libros a entregar a la Biblioteca Nacional –que sigue siendo la alta inspección del depósito legal y la encargada de su estadística– a tan sólo dos, incluso uno en determinados casos como los de textos no universitarios, los artísticos o los de bibliófilo. Si bien da vía libre a las comunidades autónomas a que amplíen esta cantidad; que, hasta ahora, venía siendo, de cinco. En tercera instancia, reduce el listado de documentos sujetos al depósito legal. La Biblioteca Nacional recibió tan sólo en 2007, último año del que se ha facilitado datos, 178.140 documentos, de los que algo más de la mitad, 98.994, fueron libros.
Un proceso largo
Antonio María Ávila, director ejecutivo de la Federación de Gremios de Editores de España, valora la nueva ley tajantemente: “Nosotros estamos satisfechos. Hay que ver cómo evoluciona y estamos pendiente del Reglamento. Ha sido un proceso largo, que incluso se quiso incluir en la Ley de la Lectura, del Libro y de la Bibliotecas. Además, creo que impone cierta razón a la hora de frenar la bulimia que, algunas archiveros y bibliotecarios, tienen de conservar cada papel. Había que ser razonable y la ley creo que al final lo es”. 
La misma satisfacción habita en la Biblioteca Nacional: “El mundo bibliotecario está de enhorabuena, pero también la ciudadanía en general. Este cambio de normativa era insoslayable, hace más de diez años que así se viene demandando sin que hasta el momento se hubiera dado respuesta a esta exigencia”, apunta Montserrat Oliván, jefa del Servicio de Depósito Legal de la Biblioteca Nacional.

Taller de restauración de la BNE
“El cambio responde a la necesidad de adecuar la práctica del depósito legal –añade Oliván– a los cambios en el mundo de la edición, a la aparición de las nuevas tecnologías, y con ellas el mundo inabarcable de las publicaciones en red, así como a la existencia del Estado de las autonomías. Las bases de esta ley están ampliamente consensuadas en el ámbito bibliotecario y, por ello, nace con un gran respaldo”. 
De hecho, es fruto, primero, de un Grupo de Trabajo sobre Depósito Legal, que emitió su primer informe en 1999. Y, en segundo lugar, de un amplio consenso entre los partidos políticos, las autonomías, los editores, los bibliotecarios y los archiveros, entre otras instancias...
En el nº 257 de la revista DELIBROS (Octubre 2011) Texto completo en la edición en papel